Sedes y territorio, ¿dónde cantaremos?

Piedra, resonancia y espacios en los que armonizar y respirar

Los conciertos de Voces en el Pirineo tendrán lugar en algunos de los espacios patrimoniales más singulares de la Ribagorza (Huesca, España). Iglesias, basílicas y fortalezas donde la historia, la arquitectura y el paisaje crean escenarios únicos para la música coral. Cada sede posee una personalidad propia, una acústica diferente y una forma especial de emocionar tanto a quienes cantan como a quienes escuchan.

Basílica de la Virgen de la Peña (Graus)

Suspendida sobre una gran roca que domina la villa de Graus, esta basílica ofrece una de las panorámicas más impresionantes de la Ribagorza. Su nave gótica y la luz que atraviesa sus espacios interiores crean un ambiente de gran fuerza artística y espiritual. Cantar aquí significa hacerlo entre montaña, patrimonio y horizonte, en un enclave que parece surgir de la propia roca.

Catedral de San Vicente (Roda de Isábena)

Una de las catedrales más antiguas de Aragón y una joya del románico europeo. Sus ábsides de piedra dorada se elevan sobre el paisaje ribagorzano creando una imagen inolvidable. En el interior, la serenidad del claustro y la atmósfera de la cripta de San Ramón envuelven la música en un espacio íntimo y lleno de historia. Un lugar donde las voces encuentran profundidad, recogimiento y belleza.

Castillo – Convento de Benabarre

Fortaleza histórica y antiguo centro de poder de la Ribagorza, el Castillo-Convento de Benabarre domina el territorio desde una posición privilegiada. Sus muros, patios y espacios monumentales evocan siglos de historia y convierten cada actuación en una experiencia singular. Música y patrimonio dialogan aquí en un escenario abierto al paisaje y a la memoria de la comarca.

Iglesia de Santa María (Benasque)

Sede del Concierto de Clausura

En el corazón del Valle de Benasque, a los pies de algunos de los paisajes más espectaculares del Pirineo, se alza este templo que ha acompañado la vida de la comunidad durante siglos. La amplitud de su nave, la calidez de la piedra y la presencia de su torre convierten el concierto de clausura en un momento especialmente emotivo. Un espacio donde las voces resuenan unidas bajo la mirada de las montañas.

Un festival entre patrimonio y paisaje

Cada una de estas sedes ofrece una experiencia diferente, pero todas comparten una misma esencia: la unión entre música, historia y territorio. En Voces en el Pirineo, los conciertos no se celebran únicamente en monumentos excepcionales; se viven en lugares capaces de transformar la escucha y convertir cada encuentro coral en una experiencia inolvidable.

Para una guía más extensa sobre las Sedes en las que tendrá lugar el festival, puedes descargar a continuación el dossier correspondiente: